5 tipos de villanos para usar en tu novela



Me encantan los villanos. ¿A quién no le gusta un malvado bien construido? Sin embargo, y esta es solo mi opinión, la mayoría de villanos en las novelas de fantasía actuales son… anodinos. Personajes que, una vez cierras el libro, ya no te vuelves a acordar de ellos. Por supuesto, no todos son así. Pero cuando pienso en Harry Potter, casi se me viene antes a la cabeza Voldemort que Harry, y eso que apenas he leído dos o tres de la saga (aunque me haya visto las películas, pero eso no cuenta). El problema surge cuando intento pensar en villanos de otros libros y el primero que se me ocurre sigue siendo Voldemort. E intento pensar en otro. Y quita de ahí, Voldemort, que a ti no te quiero.

No voy a explicar cómo hacer un buen villano. Alister Mairon ya lo hizo en una fantástica entrada que debería leer todo el mundo. Este artículo va más dedicado a aquellos que no saben qué tipo de villanos quieren construir o cuál es el que mejor encaja en su historia. Después de todo, cada tipo es diferente y, por tanto, requieren tratar temas y conflictos diferentes. Empecemos con el primero.




1. El psicópata. 



A veces la máscara se lleva por dentro


Todo un clásico. Un psicópata se caracteriza por la falta de empatía, el comportamiento asocial y por tener unos códigos de comportamiento propios, que suelen diferir de los considerados normales por la sociedad. Y ahora que tenemos la definición, una pequeña puntualización necesaria: ser psicópata no te hace malvado. La psicopatía es solo un trastorno de la personalidad caracterizado por la conducta antisocial. No viene de serie con ganas de dar una paliza a todo el que pase por delante, de matarlo ni, huelga decir, de comértelo. Puede haber psicópatas violentos, igual que puede haber personas sanas violentas. Es decir, la psicopatía debe ser solo una pieza del puzle más, no una justificación. 

Dicho esto, si quieres hacer un villano psicópata, puedes sacar provecho de sus tres características principales para darle el perfil que más se adapte a tu novela. ¿Que quieres que odie a la sociedad y sea un recluido? Potencia la parte antisocial. ¿Que quieres hacer un villano falto de empatía, pero a la vez con un código de comportamiento muy marcado? Simplemente dale los valores que consideres adecuados. 

El ejemplo más claro: Hannibal Lecter, el psicópata de Thomas Harris archiconocido por todos. También figuran en plantilla personajes como Bellatrix Lestrange, de Harry Potter y Amy, de Gone Girl.

Pero si queremos llevar la falta de empatía tan lejos que incluso necesitamos que el personaje se despoje de todo sentimiento y humanidad, quizá te convenga más un…



2. El guardián de la entropía. 



Te lo dedico, Kyubey


Si habéis visto Puella Magi Madoka Magica, sabréis por dónde van los tiros. El pequeño gatonejo que hay justo encima de estas líneas es la cosa más adorable e inhumana que he visto nunca. Los guardianes de la entropía son seres racionales, astutos y manipuladores. No tienen sentimientos, literalmente hablando, o se deshacen de ellos en el proceso. No muestran afecto u odio, simplemente valoran dos factores en la balanza y deciden según convenga a su meta. Suelen buscar el equilibrio, bien entre dos fuerzas opuestas, como la luz y la oscuridad, o bien de un conjunto, como puede ser el universo o el orden cósmico. ¿Lo que los hace tan temibles? Que harán lo que sea para obtenerlo. Por todas estas características, es común que los guardianes de la entropía no pertenezcan a la raza humana y sean en su lugar seres de otros mundos o robots, aunque hay excepciones.

Se podría discutir que en realidad este arquetipo no es un tipo de villano, puesto que no tratan de hacer el mal. No obstante, ¿qué villano considera que hace “el mal”? Sus motivaciones, a pesar de caer en la categoría de “obtener el bien común”, también acaban beneficiándolos a ellos de algún modo o sirven para conseguir un objetivo secundario, no necesariamente malvado. Son los típicos villanos que serían tu jefe final de rpg predilecto.

Algunos ejemplos incluyen: Kyubey, nuestro gatonejo preferido antes nombrado, y Master Xehanort, de Kingdom Hearts



3. El que sigue luchando.



Why. Won't. You. Die?!


Estoy seguro de que a todos nos viene a la mente un héroe o heroína así; un personaje al que le cortan un brazo, le parten las piernas, pierde dos dientes y se le cae el pelo y todavía sigue levantándose, dispuesto a no dejarse vencer por el mal. Ahora imagínate que quien hace todo esto es tu villano. Tu pobre protagonista tendrá la imagen clavada en sus retinas por el resto de sus días.

TvTropes llama a este tipo de personajes “Determinator”. Son aquellos que, no importa las dificultades que tengan delante, jamás se darán por vencidos. Y por jamás me refiero a un nivel que raya la locura. No hay nada que los detenga, y son capaces de hacer cosas imposibles por pura fuerza de voluntad y determinación. No conocen los límites propios ni están dispuestos a admitirlos aunque se los restriegues por delante. La razón no hará mella en ellos, y no importa cuánto lo intentes, jamás podrás convencerlos de que dejen de hacer aquello a lo que están dispuestos. ¿Un muro de acero? Como si tienen que pasarse mil años demoliéndolo a puñetazos. ¿Un foso de lava? Si no consiguen saltarlo con una pértiga improvisada, tal vez hasta intenten atravesarlo a nado. Y oh, créeme que lo conseguirán. Todo aquel que se ponga entre ellos y su objetivo acabará por lamentarlo, cosa que si es tu protagonista bienintencionado está muy bien, pero si es un asesino en serie que quiere matarte a ti y a toda tu progenie es suficiente para dejarte insomne durante semanas.

A pesar de que es una característica más o menos común en los héroes, los ejemplos de este tipo de villanos son difíciles de encontrar, tal vez debido a lo perturbador de su figura si se aplica en al otro lado del espectro. El estereotipo de asesino en serie de muchas novelas y películas de horror suele cualificar, así como los zombies, que harán lo que sea por un pedazo de carne. Ejemplos más humanos, solo me viene a la mente el Capitán Ahab, de Moby Dick. En el terreno de los videojuegos, los villanos de la saga Ace Attorney suelen combinar este tipo con algún otro, en mayor o menor medida, destacando a Quercus Alba, de AA: Investigations y a The Phantom, de AA: Dual Destinies.



4. El maestro de ajedrez. 



Domina a tus peones y dominarás el juego


Llegamos a uno de mis favoritos. El maestro de ajedrez es un tipo calculador y crítico, capaz de distanciarse a sí mismo de los eventos para poder verlos desde un plano superior. Debido a esto, suele ser egocéntrico y sentir poco o ningún afecto por sus peones, a los que observa desde ese mismo lugar como piezas que pueden ser sacrificadas por un objetivo mayor, y es que el maestro de ajedrez no tiene metas a corto plazo. Este arquetipo observa todos los sucesos de tu mundo como movimientos en un gigantesco tablero de ajedrez: ha previsto todas las salidas y reacciones posibles de su adversario y tiene tres o cuatro planes de repuesto por si lo sorprenden de algún modo. Juega para conseguir algo grande, algo que va a requerir tiempo y astucia, pero al verdadero maestro de ajedrez no le importa esperar en absoluto. Es un personaje paciente, al que le es indiferente el tiempo que le lleve su plan, porque se sabe controlador de todo lo que ocurre y a la vez posee la inteligencia necesaria para que esto sea posible, lo que normalmente lo lleva a la soberbia. Es tipo de villano es difícil de llevar en una narración y todavía más difícil aún justificar su astucia, pero cuando sale bien suele dar lugar a un antagonista a todas luces memorable.

En el anime encontramos multitud de ejemplos de manual de maestros de ajedrez, tanto de héroes como de villanos. Entre estos últimos, destacan a Izaya Orihara, de Durarara!! y L, de Death Note (aunque en realidad este último no es villano, sino antagonista). En cuanto a la literatura, el Profesor Moriarty es un ejemplo perfecto de lo que puede llegar a ser un maestro de ajedrez. Otras muestras magníficas del arquetipo son Lord Voldemort, de Harry Potter y Ruina, de Nacidos de la bruma.



5. El titiritero.



¿Es un hilo eso que te cuelga del hombro?


Y llegamos al último tipo de villano de esta entrada. Hay una confusión general entre este arquetipo y el del maestro de ajedrez, pero existen varias diferencias importantes entre ambos. La primera de ellas es que mientras que el maestro manipula eventos, los titiriteros manipulan personas. Los maestros de ajedrez son capaces de prever las jugadas de sus adversarios, pero los titiriteros no se especializan en eso. Ellos crean hilos que extienden allá donde su esfera de influencia les permite y sugestionan directamente a sus víctimas. En el caso del ajedrecista, las personas son libres, pero sus acciones y reacciones ante los sucesos que encaran son esperadas. En el caso del titiritero, las personas no son libres, porque este las manipula para que sus acciones den el resultado que él mismo desea.

¿Habéis oído alguna vez la frase de “manipula sus hilos desde la sombras”? Esa es la segunda. Mientras que el maestro de ajedrez suele dejarse ver, el titiritero no puede permitirse ese privilegio. Su éxito depende de mantenerse escondido, de que nadie note sus verdaderas intenciones o su manipulación. El perfil del titiritero es a menudo el de alguien carismático, egocéntrico, que al principio parece amable o despreocupado, pero que resulta ser calculador y desecho de todo tipo de vínculo afectivo con sus víctimas, además de lógico y, valga la redundancia, manipulador.

Algunos ejemplos de titiriteros son, de nuevo, Master Xehanort (sí, otra vez. Para solo ser desarrollado en dos juegos, está construido que da gusto), Arelies de Sueños de Piedra (un personaje genial) o Loki, de… cualquier cosa donde aparezca Loki.


Y hasta aquí la primera parte. ¿Hay algún tipo de villano en especial que os gustaría que tratase en la siguiente? ¿Cuáles son vuestros tipos preferidos? ¡Decídmelo en los comentarios!



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